¡Buenisimo! Sucedió lo que quería que sucediera (como siempre) y otras tantas que huebiera preferido evitar.
La verdad que jamás me sentí tan realizada, tan libre. Jamás tuve la necesidad de querer parar de hacer algo para descansar, siempre pude con todo incluso cuando en realidad no podía. Primera vez (realmente) que en mi fuero interno rogaba que un poco de aire entrara en mis pulmones. Parecía que todo desaparecía a mi alrededor, que todo perdía el contorno. Y todo eso volvía a tener sentido cuando abría los ojos y veía los tuyos, abiertos de par en par; esperando la próxima vez que me mordiera los labios en el intento de no gritar. Esperando a ver, a sentir el próximo suspiro. Esperando a ver cómo mi espalda se arqueaba a más no poder. Esperando a ver cómo mis dedos se retorcían entre mi pelo como si estuvieran buscando aire.
Tus manos recorrieron todo, incluso lo inexistente. Esas manos sostuvieron las mías cuando ya no sabía que más hacer con ellas. Esas manos tocaron mi espalda, mi pelo, mi cuello, mis piernas y más... Ellas evitaron, en más de una ocasión, que detuviera tu labor. También me sostuvieron, me movieron y evitaron que me cayera.
Y esa boca... Ay por Dios! Mi perdición entera. No reaccioné en el momento en el que ella tocó la mía. Y me sentí totalmente desprotegida cuando esa boca hizo más que besar mis labios. Esa boca me llenó de besos en brazos, piernas, panza, pecho, cuello... Hiciste lo que quiciste con mi cuello!!! Esa boca no solo besó, sonrió también y habló para preguntarme si estaba bien.
Tu cuerpo entero cumplió con una función crucial en todo lo que hiciste.
Ni algo de ropa me dejaste, deshinibiste por completo todos mis sentidos y todo lo que había dentro mío esperando por salir. Por primera vez me sentí linda. Despeinada, por completo desnuda (salvo por tu cuerpo), pero linda.
¿Y qué más?
Yo me retorcía de placer (literalmente) bajo ESE cuerpo. Todavía no puedo pensar en todo sin dejar escapar un larguísimo suspiro seguido de un latigazo de calor por mi espalda íntegra.
Ay por favor que se repita...
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